Puede que tenga forma de rata, pero ¿es una rata frita y rebozada? Eso es lo que aseguró Devorise Dixon, un joven que publicó las fotos indignado en su cuenta de Facebook y que denunciaba que se trataba de una rata por la textura y lo duro que estaba el supuesto "pollo". Unos días después volvió a KFC a quejarse y, según su versión, la empleada le pidió perdón y dijo que efectivamente era otro animal. La noticia corrió como la pólvora en Internet, donde algunos no tardaron en plantear dudas sobre la autenticidad de lo que decía el chico a partir de las fotos.
Para empezar, porque en ciertos ángulos se veía claramente que no se trataba de un cuerpo sólido: había grietas que mostraban cómo había carne de color blanquecina debajo y un mordisco dejaba al descubierto la carne, claramente de pollo a pesar de la forma. Además, tras revisar la cinta de seguridad del restaurante, KFC aseguró que el chico no había estado allí el día en cuestión. Al final, un análisis de ADN realizado por un laboratorio independiente confirmó lo que todos creíamos: era pollo, con forma rara, pero pollo.



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